Seleccionar página

TEPOZTECATL – EL AHUEHUETE DE AXITLA

UNA HISTORIA COMPARTIDA

 

El Ahuehuete de Axitla es una aventura inimaginable, una ventana a la historia de un pasado remoto bajo el dosel ideológico del pensamiento  Mesoamericano, una forma diferente de ver la relación del hombre y la naturaleza de los pueblos primigenios.

Ideología impregnada de las reminiscencias culturales del Mayab, la reconstrucción del universo con el primer árbol cósmico Yaxche, la Ceiba sagrada, el  Axis Mundi, la senda de la armonía sustentable en su interrelación con el cosmos infinito.

Esta aventura se presenta en un escenario magnífico la cordillera de Tepoztlan enclavada en la parte norte de la Sierra Madre del Sur de la Faja Volcánica Trans-Mexicana, espacio  espectacularmente hermoso con sus montañas construidas por las acciones geológicas vulcano-tectónica-sedimentarias y configuradas por los elementos naturales del agua y el viento, creaciones escultóricas únicas de ocres tierras matizadas de bronceadas ramazones y áureos pastizales, tapizadas de verdes follajes figurando acuosas esmeraldas.

Esta acontecimiento histórica tiene como protagonista al legendario Tepoztecatl el hombre-dios, dirigente-guerrero, un personaje multidimensional y al Ahuehuete de Axitla localizado en la parte baja de la cañada queda  acceso al altepetl ceremonial deTepoztlan el recinto consagrado Ometochtli-Tepoztecatl  el dios del pulque, la fecundidad y la cosecha, centenario árbol que ha sobrevivido a los avatares del tiempo bajo la tutela de la montaña de Tlahuiltepec que le brinda protección y sustento hídrico de cristalinas incólumes aguas que brotan al pie de sus esplendorosas raíces, liquido vital que nace del manantial de Axitla, «el ombligo del agua» la matriz acuática de la vida, Axitla expresión ancestral envuelta en un misticismo olvidado atreves de los tiempos, una concepción abstracta que nos aventuraríamos a definir como el Axis mundi del agua.

 

AHUEHUETE DE AXITLA

 

El escenario histórico de la región se suscribe a un panorama multicultural inédito partiendo del establecimiento  de la mítica Tamoanchan en estas tierras morelenses  y de las sucesivas intervenciones de pueblos notables como: olmecas, mayas, teotihuacanos, mixteco zapotecas, toltecas y chichimecas.

Adicionándose nuevos conceptos filosóficos en el devenir del tiempo como el de los Xochimilcas que trasponen el horizonte montañoso para conquistar las sureñas tierras del Quauhnahuac habitada por Tlahuicas «los que amasan la tierra» o los pjiekakjo en lengua otomangue «lo que yo soy, o lo que yo hablo», para imponer nuevas filosofías traídas desde el legendario Aztlan (el lugar de las garzas blancas).

En  esta  secuencia histórica ahora les corresponderá a pueblo mexica ser los protagonistas de los cambios, ya instalados como pueblo dominante región del Anahuac traspasan sus fronteras hacia el Valle de Quauhnahuac conducidos por su  líder el Tlatuani Ahuizotl, «el espinoso del agua », el animal quimérico que devora a los hombres que se atreven  a profanar sus dominios en las profundidades de los lagos del Anahuac, terrorífica leyenda apersonada probablemente a una nutria ya desaparecida  de los inexistentes lagos de la ciudad de México, ellos serán los actores de la historia hasta la llegada de los conquistadores de la espada y la cruz.

 

 

 Intemporalidad de Tepoztecatl

El conocimiento de la figura Tepoztecatl se remonta a los albores de Tamoanchan, un ser fascinantes  dentro de la cosmogonía Mesoamericana.

Bajo la tutela de esta ideología se presenta el intemporal Tepoztecatl  «el Dios del Pulque»,  encumbrado en el cráter  del volcán Chichinautzinse unirá MayaueI y Patecatllos hacedores de perforar el Maguey para recibir el dulce aguamiel y de agregar las raíces para su fermentación, así mismo los acompañara el dios Ome Tochtli «dos conejo» y varios personajes importantes de la región , todos unidos alrededor del pletórico desbordante  cráter repleto de néctares divinos, así luce Popozontepetlo «montaña que hierve», donde todos al unísono disfrutan las delicias de la bebida sagrada en el marco de un paisaje cósmico sin igual.

Del Tepoztecatl cosmogónico nos trasladaremos al héroe épico, Ehecacone «el hijo del viento o del jade», el nacido en el manantial de Axitla al pie del frondoso Ahuehuete, el niño desestimado por su sagrada procreación, despreciado por sus abuelos y arrojado a las hormigas y al maguey para su muerte, sin embargo con los atributos que le da la naturaleza,  las hormigas  lo alimentan y el maguey deja caer pequeñas gotitas de néctar  en su boca  para sustentarlo.

Al regresar los abuelos y encontrar al pequeño Tepoztecatl con vida enfurecen y lo arrojan a las obscuras aguas del río Atongo  para su inminente muerte, sin embargo no contaban que su padre Ehecatl lo conduciría sin peligro a un tranquilo remanso donde lo encontraría una humilde pareja que lo arropo y cuido para convertirlo en un joven audaz.

Sin embargo la desdicha  se cierne sobre los comunidad y en particular sobre Tepoztecatl, han llegado los mensajeros de Xochicalcatl a cobrar el tributo de hombres para ser sacrificados ante el gran monstruo, entre las personas seleccionadas esta su padre adoptivo, sin dudarlo el joven Tepoztecatl toma su lugar  y predice que saldrá vencedor se esta contienda.    

De esta forma Tepoztecatl se enfrenta nuevamente a la muerte pero con la determinación inquebrantable de salir victorioso.  De inmediato es presentado ante la gran serpiente   Xochicalcatl que lo envía prontamente a ser cocinado, sin embargo el joven virtuoso se transforma en diversos animales como: tochtli «conejo», mazatl «venado», ocelotl «jaguar», evitando ser cocinado, de esta forma la ansiosa  serpiente lo devora vivo y así de esta manera tiene la oportunidad de introducirse a las entrañas de la bestia y con sus filosas navajas de obsidiana destroza al mounstro para salir victoriosos de esta epopeya.

Triunfante de regreso a su Altepetl, pasa por Quauhnahuac, donde se llevaba   a cabo una gran fiesta en honor al héroe vencedor del monstruo  tirano de Xochicalco, el presenta con sus andrajosas ropas y es despedido de inmediato , sin embargo más tarde regresa ataviado con sus mejores galas y es recibido con innumerables manjares los que el embarra de inmediato en sus ropas y pregona que valen más su indumentaria que el vencedor de la serpiente que los tenia sometidos.

Sin meditarlo toma los instrumentos musicales con los que alegraban el festejo, y sale huyendo hacia la cumbre de sus montañas protectoras, tras de él lo siguen los indignados  Tlahuicas que detiene su andar al observar una inmensa barranca intraspasable que había formado Tepoztecatl con sus orines, en las alturas observa su fracaso de su enemigo con una sonrisa en los labios.

Una de las temporalidades de Tepoztecatl que han causado más controversias, es la de su rendición al catolicismo cuando llegan los conquistadores de la espada y la cruz.

Su conversión se sustenta bajo varios paradigmas que nos dan una visión amplia del contexto en que se desarrollaron estos los acontecimientos. A principios del virreinato en México se desató  un campaña de terror por parte del inquisidor y conquistador de la fe,  el arzobispo Fray Juan de Zumárraga, que llevo en su haber 34 acusaciones de abuso contra indígenas, destacando la inmoralidad el de quemar vivo en la Plaza Mayor de la Ciudad de México al  señor de Texcoco, Carlos Ometochtzin hijo del ilustre Netzahualpilli .

Siniestros augurios se ciernen sobre la región Tepoztlan, ha llegado el joven misionero Fray Domingo de la Anunciación, cuya carta de presentación fue derribar efigié del Dios Ome Tochtlique se encontraba coronando el altepetl en la montaña de Tlahuiltepec, despeñando el colosal monolito  hasta el fondo de la barranca,  terminando de esta manera con el lugar sagrado de peregrinación para múltiples pueblos oriundos de lejanas tierras  como Chiapas y Guatemala.

Aterradoras circunstancias se les presenta a los pueblos originarios  y sin duda para el propio Tepoztecatlla disyuntiva es sucumbir ante el acoso de la espada y la cruz o someterse a los conquistadores.

Bajo este panorama terrorífico Tepoztecatl es bautizado el 8 de septiembre de 1532 con las aguas del manantial que se encuentra en la base de la cañada que conduce al altepetl Ome Tochtli, bajo el ramaje observante del  Ahuehuete de Axitla

Poco después de estos acontecimientos Ehecacone, el hijo del viento o del jade, el nacido en el manantial de Axitla al pie del frondoso Ahuehuete, se desvanece entre las montañas, ahora solo se escucha en la lejanía el retumbar del teponaztli, sonidos del viento que cruzan las montañas de Tepoztlan.

Sin duda el Ahuehuete de Axitla el testigo de la historia por centenares de años sufre ahora los avatares de las modernas  filosofías. Ya no es un árbol sagrado, ahora es el objeto de la buena suerte para tomarse la selfie, es el paso para subir a la pirámide, es el sostén para amarrar las lonas de los expendios de alimentos y bebidas, es el deposito de basura, es el paso de agua contaminada, es sin duda una tristeza ver al histórico coloso natural en estas condiciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tira de la peregrinación,  Tlahuicas, xochinilcas Ahuizotl Tepoztecatly el ahuehuete de Axitla.https://www.youtube.com/watch?v=7BUjBwfEuZ0

 

 

El vínculo del ahuehuete de Axitla,yTepoztecatl, es una relación constante desde sus propios orígenes una

 

Bin omio

constante debido a sus múltiples temporalidades del personaje, algunas vigentes hasta nuestros días

El que bebió en el Chichinautzin

El que triunfo en Xochicalco

El que trabajo en México-Tenochtitlan

El que propagó la nueva fe

 

La temporalidad más antigua de Tepoztecatles en forma de divinidad asociado a los hacedores e inventores del pulque,

entre los que destacan entre otros Mayauetl  y Patecal, los que saben perforar los magueyes.

 

La escultura lítica de la divinidad del pulque Ometochtli-Tepoztecatl, perduro centurias hasta la llegada de los conquistadores españoles blandiendo la espada y la cruz para dominar al

 

TEPOZTECO      te (tl), piedra; poz(tli) quebrado o roto; te, enlace eufónico; co, locativo; en las piedras quebradas o rotas

 

 

altepetl de Tepoztlan, consagrado

Fray Domingo de la Anunciación.

 

Sin duda describir a Tepoztecatl en sus cuatro fases es complicado

Los 4 Tepoztecatl

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

lo constituye una intricada cordillera de la sierra de Tepoztlan enclavada en la parte norte de la Sierra Madre del Sur de la Faja Volcánica Trans-Mexicana, formada durante miles de años por actividad vulcano tectónica del lugar y moldeada por las aguas broncas y torrenciales provenientes de la cuenca de México que le dieron estas extraordinarias formas   hasta la interrupción  del procesos en el período  cuaternario cuando se formo la Sierra AjuscoChichinautzin(floresta de aguas–el señor que quema), que interrumpió definitivamente el único drenaje natural de la cuenca hacia el río Balsas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La integración de este paisaje tan sui generis, es debido a las masas candentes de los volcanes a depósitos fluviales al desplazamiento de depósitos volcánicos ya en frio y nuevas capas de depósitos fluviales a la erosión por agua y viento

 

 

integrado por sucesiones de derrames de lavas intercaladas en depósitos fluviales, depósitos piroclásticos, y productos volcaniclásticos y fluviales.

 

 

UN PASADO NUNCA ACABADO

 

 

 

 

 

 

 

. De la misma forma, en Tepoztlán y Malinalco (estados de Morelos y de México), al sur de la CM, se encuentran expuestos los primeros episodios volcánicos de la FVTM, con edades que varían entre los ~22.8 y 18.8 Ma,

 

 

 

 

 

 

Bajo la tutela de una filosofía diferente se desarrolla la historia del ahuehuete de Axitla,y Tepoztecatl,en un ámbito territorial ocupado por personas de origen

 

 

 

 

 

 

1561 fray Domingo de la Anunciación mandó derribar la escultura del dios Ometochtli que se veneraba en Tepoztlán y ordenó que fuera trasladado a Oaxtepec para ser enterrado en los cimientos de la iglesia, por lo que el inmueble pudo haber sido construido entre 1535 y 1540.1​nota 1​

 

 

Significado: En referencia al nombre de Tepoztlán, no existe un consenso en referencia al significado de la palabra. Con base en el signo toponímico de Tepoztlán, en el cual aparece un hacha de cobre encima de un cerro, hacha que dicho sea de paso, también porta la divinidad en el códice Magliabechi. Con base en esta información, se ha definido a Tepoztlán como «Lugar del cobre», “Lugar de hachas” o “Lugar de piedras quebradas”. Sin embargo la palabra Tepuztli  denota  «espalda», mientras que el hacha de cobre su significante es /Tlaximaltepuztli/o “espalda de cobre”. Es muy probable que el signo toponímico de Tepoztlán tenga características fonéticas, donde el significado es algo que suena como hacha de cobre, pero está representando en este caso la espalda. De tal manera, la palabra Tepoztlán está compuesta por la unión de dos conceptos /Tepuztli/ o «espalda» y /Tlalli/ o «tierra» del que viene el término “tlan” que significaría «tierra de». De tal manera, Tepoztlán significa «tierra de las espaldas» o «lugar de las espaldas». Muy probablemente, hace referencia a las grandes formaciones de los cerros de Tepoztlán a las cuales los antiguos habitantes vieron como grandes espaldas de roca. Tepoztécatl puede ser interpretado como un locativo «habitante del lugar de las espaldas» pero también connota a la deidad del lugar  «Dios  del lugar de las espaldas». De acuerdo con los escritos de Sahagún y el códice Magliabechi, esta deidad fue parte de los Dioses del Pulque, entre los cuales se encuentran Acolhuan, Pantécatl, Toltécatl, Tezcatzóncatl y otros, todos ellos advocaciones del Dios Ome Tochtli «Dos Conejo» dios del Pulque (octli) y de la fertilidad, asociado a la luna y al germinar de la naturaleza, así mismo, de acuerdo con la leyenda, Tepo

 

 

 

Conquista, cuando los conquistadores y colonizadores europeos emplearon la documentación escrita para desposeer a las comunidades nativas de sus tierras, sus sistemas de creencias y sus formas de vida. Con la Conquista, la validez de (ciertas) formas de práctica fue negada9. Cada vez que las prácticas performáticas podían llegar a transmitir la historia, los valores o las demandas nativas fueron expulsadas por la fuerza de los sistemas de signi cación coloniales.

 

anti-histórica por los conquistadores y los colonizadores que querían monopolizar el poder.

las sociedades ‘primitivas’ no tienen historia”

Tepoztecatl, dios del pulque, es una versión tardía de Ome Tochtli –el conejo– uno de los 400 dioses asociados al pulque y la luna

Un dibujo del siglo XVI del Códice Ma- gliabechiano o Libro de la Vida (Anders et al. 1996) muestra a Tepoztecatl con todos sus emblemas, blandiendo su insignia y sosteniendo su hacha de cobre característica lista para pelear o defenderse.

“drama” náhuatl del siglo XVI conocido como Eecaliztlio Reto a Tepoztecatl, núcleo de la esta que representa el ataque que éste sufrió a manos de los señores vecinos como una represalia por su conversión al cristianismo en 153214.

tía”, Teci, diosa

El dueño de la montaña sagrada: La Leyenda del Tepozteco VIDEO

Ver también el video de Pacho Lane sobre los concheros, Los Hijos del Aguila (1991).

documental La Batalla de Tepoztlán, dirigido por Óscar Menéndez (1995)

 

Todos esperan en Axitla, el río sagrado a los pies del Tepozteco donde nació Tepoztecatl, hasta que el dios desciende por la pirámide,

 

Tepoztecatl, como mostraba el mural en 2003, nació milagrosamente en Axitla, la fuente de agua de la región, de una virgen que quedó embarazada al tragarse la pluma de un pájaro que era llevada por el viento. Avergonzada por este nacimiento, abandona al niño para que muera. Primero lo deja en un hormiguero –pero, en vez de devorarlo, las hormigas lo alimentan. Luego es colocado en una planta de maguey llena de espinas –que le da de mamar. Después, es arrojado al río en un canasto, pero es encontrado y adoptado por una pareja de edad. Crece convirtiéndose en un niño fuerte, un excelente cazador y tirador. Cuando los mensajeros del vecino Xochicalco, hogar del monstruo Xochicalcatl, que exige tributos y sacrificios humanos, llegan para reclamar la vida de su anciano padre adoptivo, Tepoztecatl insiste en tomar su lugar. Consuela a sus padres asegurándoles que él matará al monstruo y les da instrucciones de que miren a los cielos en busca de un signo que les indique cuál ha sido su destino.

De tener éxito, aparecerá humo blanco. El humo negro será la señal de su muerte. Camino a Xochicalco, recoge una piedra luda. Jugando con la avidez de Xochicalcatl, Tepoztecatl pide ser devorado vivo. Y una vez dentro del monstruo, lo mata usando su piedra luda. El Tepoztecatl triunfante se va a Cuernavaca y quiere entrar en un banquete vestido con sus ropas sucias. Se le niega la entrada. Vuelve con un traje glorioso y es recibido con honores. Se frota la comida en las ropas, armando que son éstas y no él, las invitadas de honor. Furioso, desata una tormenta de viento y se roba el teponaztli o tambor sagrado. Vuelve a Tepoztlán, donde se transforma en jefe, Tlatoani. Tepoztecatl es convertido al cristianismo por el Fraile dominicano Domingo de la Asunción y los señores de las ciudades contiguas (Cuernavaca, Tlayacapan, Huaxtepec y Yuxtepec) lo desafían por haber traicionado a sus dioses y su sistema de creencias. Tras derrotarlos en el Reto, Tepoztecatl convence a los airados gobernantes de aceptar la cristiandad.

AHUEHUETE DE AXITLA

 

 

MEDIO GEOGRAFICO

Es un Conjunto de factores, elementos y características de una determinada región, que incluye tanto sus aspectos físicos naturales (climatología, hidrología, geología, geomorfología, ecología, etc.) como sus transformaciones humanas y las relaciones entre ambas.

 

ÁMBITO CULTURAL

Tepoztécatl (en náhuatl: tepoztecatl, ‘persona de la hacha de cobre’‘tepoztli, hacha de cobre; tecatl, morador de, persona de’)? en la mitología mexica es dios de la fermentación y uno de los diosecillos de la embriaguez, los 400 Centzon Totochtin, los cuatrocientos hijos de Patécatl y Mayáhuel.2 Es considerado el dios de Tepoztlán, Bernardino de Sahagún enumera doce númenes de la embriaguez y de entre los Centzon Totochtin, éste es colocado como el décimo lugar, los hijos de Patécatl y Mayáhuel.

 

Paso y Troncoso menciona que se les habrían clasificado las embriagueces, no sólo por la diversidad de sus efectos en un borracho, sino también según los procedimientos empleados en el caso en diversas localidades; una leyenda afirma que Mayáhuel, mujer, y Patécatl, hombre, habían inventado el pulque, la mujer raspando los magueyes y extrayendo el agua miel, y el hombre hallando las raíces que en ella se echan para fermentarla, se sigue que después llegaron a hacer el pulque a la perfección gracias a Tepoztécatl en el monte Chichinauhia, que se llamó despúes Popocatépetl, por la espuma que hace el pulque, si pues, Tepoztécatl es originario de Tamoanchan, no es oriundo de Tepoztlán, sino de los naturales o moradores de ese pueblo, que lo proclamaron su dios.3 En el códice se le representa con una hacha de cobre, tepoztli, significado que figuraba que los moradores eran hacheros, cortadores de leña; y todavía se dedican a este oficio

 

Ometochtli

En la mitología mexica, Ometochtli (en náhuatl: ometochtli, ‘dos conejo’‘ome, dos; tochtli, conejo’)? es un espíritu o dios menor de la embriaguez,1 y es uno de los cuatrocientos espíritus o dioses menores de los borrachos, los cuatrocientos hijos de Patécatl y Mayáhuel, el cual, venerado bajo la forma de un conejo, por otra parte, estaba asociado con la fertilidad vegetal y con el viento que toca los vegetales. En ciertas fuentes se dice que éste lidera a los Centzon Totochtin, cuatrocientos dioses conejos de la ebriedad, a los que se sacrificaba los ebrios intoxicados, pero otras fuentes mencionan a Tepoztécatl como el líder de este colectivo.2

 

En la zona arqueológica del Tepozteco, en la cumbre del cerro Tlahuiltepetl, se encontró un adoratorio dedicado a este dios, cuya estatua fue destruida por Fray Domingo en 1538.

 

 

Las cuatro vidas de Tepoztecatl

 

http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/revistas/nahuatl/pdf/ecn25/460.pdf

 

La leyenda del Tepozteco[editar]

Cuenta la tradición oral que una doncella solía bañarse en el río Axitla. Se decía que en las barrancas “dan aires”, pero la doncella no lo creyó; y así, al cabo de un mes se supo encinta. La doncella se presentó a sus padres y, avergonzada, les confesó su embarazo. Al nacer el niño, el abuelo hizo varios intentos para deshacerse de él. En una ocasión lo arrojó desde una gran altura contra unas rocas, pero el viento lo depositó en una llanura; en otra ocasión, fue dejado cerca de unos magueyes, pero al poco tiempo las pencas se doblaron hasta llegar a su boca, para darle de beber aguamiel. En otro intento por deshacerse del niño, fue arrojado a hormigas gigantes pero éstas, lejos de picarlo, lo alimentaron.

 

Cuenta también la leyenda que una pareja de ancianos, que descubrió al bebé abandonado, lo adoptó. Se trataba de Tepoztécatl, posterior patrono de Tepoztlán. Muy cerca del hogar de Tepoztécatl vivía Xochicalco, una temida serpiente a la que los pobladores alimentaban mediante el sacrificio de ancianos. Un día, los mandatarios del pueblo anunciaron al padre adoptivo de Tepoztécatl que debía ser sacrificado a esta serpiente. Tepoztécatl se ofreció a acudir al sacrificio en lugar de su padre. Salió rumbo a Xochicalco, y en el camino fue juntando pequeños pedazos filosos de obsidiana, que iba guardando en su morral. Al llegar a Xochicalco se presentó ante la enorme serpiente que, de inmediato, lo devoró. Dentro del vientre de xochicalco, Tepoztécatl utilizó las obsidianas y con ellos desgarró las entrañas de la temida serpiente. Durante su viaje de regreso, pasó por una celebración en la que se utilizaban el teponaxtli, especie de tambor, y chirimía, (flauta). Tepoztécatl deseó tocar estos instrumentos y, al verse impedido, envió una tormenta que arrojó arena a los ojos de todos. Cuando reaccionaron, el niño había desaparecido con los instrumentos: se oía a los lejos el sonido de ambos. Lo persiguieron y cuando ya lo alcanzaban, se dice que orinó y formó así la garganta que atraviesa Cuernavaca. Llegó a Tepoztlán y tomó posesión de los cerros más altos. Se posó sobre el cerro Ehecatépetl, y como no podían llegar a él, quisieron derribarlo, cortando la base. Fue así como se formaron los “corredores del aire”. Tepoztécatl gozó de amplia consideración en su pueblo natal y fue designado Señor de Tepoztlán y sacerdote del Dios Ometochtli (Dos Conejo). Pero años después desapareció, no se sabe si murió o se fue a otra parte, pero hay quienes dicen que se fue a vivir junto a la pirámide, para siempre.

 

La versión anterior corresponde al héroe épico Tepoztécatl, que en terminos históricos se remonta hacia el fin del Periodo Clásico y del poder de Xochicalco.

 

Hay otras versiones del Tepozteco como la que describe a un hombre de apodo Tepoztón que nace de una lavandera y que termina trabajando en México-Tenochtitlan donde es convertido al catolicismo. Sin ser tan glorioso el personaje como el anterior, cuenta con la proeza de haber sido el que colocó la campana de la catedral ayudado por el viento. Como pago por su trabajo, se le dan tres cajas con la instrucción de que no las debe abrir, sin embargo, la curiosidad lo vence y al abrirlas deja escapar las aves que estaban adentro, símbolo de la riqueza y el bienestar del pueblo. Algunos pobladores del lugar interpretan esto como el destino de que todos los recursos del lugar, incluyendo a aquellas personas que se cultivan y estudian, emigran del pueblo hacia otros lados.

 

La otra versión es la que se refiere al Tepozteco como un personaje que fue bautizado e iniciado a la religión católica el 8 de septiembre de 1532 en las aguas del rio Axitla, al pie del cerro en que se encontraba la estatua de Ometochtli.

 

Un joven misionero de 22 años llamado Fray Domingo de la anunciación, bautiza al Tepozteco después de haber despeñado al ídolo que se encontraba en lo alto de la montaña y que era famoso y venerado por peregrinos que venían desde el reino de Chiapas y Guatemala.

 

Cuatro señores principales de los lugares vecinos: Yautepec, Huaxtepec, Tlayacapan y Cuauhnahuac acusan al Tepozteco de haber traicionado a sus dioses y lo vienen a retar al pueblo. Este los vence de nuevo evocando lo sucedido en el banquete y con la fuerza de su discurso los convence de las bondades de la nueva religión.

 

De ésta leyenda resaltemos que hablan de una de los cuatro elementos de la naturaleza: El aire, al que se le atribuye el pensamiento o la razón y vemos como aquí se resalta ésta característica cuando el Tepoztécatl, gracias a su inteligencia, sale avante de toda situación difícil a la cual se enfrenta; bien se presume que es hijo de Quetzalcóatl, “Dios del viento”, lo cual permite ser protegido por Él en todo momento.

 

Como podemos apreciar en la lectura, los habitantes de la región son agradecidos con la naturaleza, por ello al aire, le atribuyen poderes tales como procrear un hijo poderoso y del sol dicen que cuando se va situando en diferentes posiciones, en realidad son las diferentes miradas del Tepoztécatl que regala a la población.

 

 

DATOS GENERALES  Y UBICACIÓN DEL AHUEHUETE DE TEPOZTECATL

 

SIGNIFICADO DE AXITLA

 

VIAJE POR EL RIO AXITLA

 

 

 

PRINCIPALES AHUEHUETES DEL RIO AXITLA